5 Pasos clave del MVP

El MVP es por excelencia el crossover en el que confluyen el product management y el emprendimiento. 

Un crossover no es algo nuevo, ya en los años 60 Iron Man, Thor, Hombre Hormiga, Avispa y Hulk se reunían por primera vez para detener a Loki en la entrega The Avengers #1. Aunque si bien en esta ocasión no hablamos de superhéroes, lo cierto es que ambas disciplinas tienen el poder de cambiar el mundo, tal como han demostrado algunos de los gigantes tecnológicos en las últimas décadas, seguro que sabes de quiénes hablamos. 

En un sentido más popular MVP significa “Most Valuable Player” y se utiliza para referirse al jugador más valioso en distintos deportes como baloncesto, fútbol, béisbol o fútbol americano. Sin embargo, en el mundo del emprendimiento y del product management MVP significa “Minimum Viable Product” o lo que es lo mismo, Producto Mínimo Viable. 

Es cuanto menos paradójico que la estrechísima relación que tienen las mismas siglas, aun teniendo un significado y uso totalmente distinto. 

Si lo pensamos, ese producto mínimo viable será tu jugador estrella, ese que validará el proyecto y será capaz de destacar, y si es tu objetivo, ayudarte a conseguir financiación externa. Sin querer no son conceptos tan alejados. Como no lo son el emprendimiento y el deporte, aunque eso lo dejaremos para otra ocasión.

Un MVP solo incluirá las características centrales del producto, las que realmente crean valor, y responderá a una cuestión clave: ¿los clientes necesitan ese producto?

En esta, y por lo que habrás comenzado a leer el artículo, vamos a ver cómo construir un MVP en 5 pasos. 

PASO 1

DEFINE EL PÚBLICO OBJETIVO, ENTIENDE SUS PROBLEMAS Y VALIDA QUE EL PRODUCTO SEA UNA SOLUCIÓN

Tanto si se trata de tu propio proyecto emprendedor, como si eres product manager para en una empresa, siempre debes preguntarte ¿Para quién está diseñado el producto?, ¿qué problemas resuelve?, ¿es una razón suficiente como para comprarlo?

Investigar, definir y comprender a los clientes potenciales y sus necesidades será clave para definir cuál será el MVP del proyecto. Para ayudarte es aconsejable elaborar los buyer persona, que se trata de un modelo en el que crearás al cliente hipotético. En otro artículo veremos cómo crear un buyer persona, de momento puedes ver un ejemplo aquí.

Y recuerda, quien mucho abarca poco aprieta. Es probable que haya más de un tipo de cliente para nuestra solución, pero no tenemos por qué abarcar todos los grupos de clientes a la vez. Elige un tipo de cliente cada vez y descríbelo con exhaustividad.

Aunque hay múltiples técnicas que se pueden utilizar, las entrevistas te darán información enriquecida, tanto si son grupales como individuales. También se puede medir el interés con la ayuda de otros canales de comunicación como: Redes sociales, blogs, servicios de encuestas, landing pages, formularios de registro, etc.

PASO 2

ANALIZA TUS COMPETIDORES

Incluso si consideras que tu producto es único, tus clientes potenciales han estado resolviendo su problema con otras opciones, investigalas. también son competidores potenciales. Si puedes, prueba sus soluciones para que puedas valorarlas con la mayor cantidad de información posible, y descubre qué dicen sus clientes sobre ello con técnicas como el social listening. Vamos a descubrir cuáles son sus debilidades y cómo podemos mejorarlas. Debemos responder a las preguntas:

¿Qué aspectos nos hacen mejores que la competencia?

¿Podemos ofrecer algo único en el mercado?

Otras herramientas que podemos utilizar para hacer nuestra investigación son: Brandwatch, Alexa, Similar Web, Ahrefs, Apps Annie, MOZ, etc.

PASO 3

CONSIDERA EL USER FLOW

El user flow es una ruta que un cliente debe pasar para alcanzar el objetivo principal del producto. Debe ser lógico y claro.

No se refiere al customer journey, que habla sobre cómo es el día a día de los usuarios, esta herramienta correspondería al paso 1, junto al buyer persona.

El user flow se usa sobre todo el productos de software y está relacionado con el UX. El caso es que elaborar un diagrama en el que se encuentren plasmadas las acciones de los usuarios nos ayuda a que el trabajo sea más eficiente y realizar los cambios pertinentes antes de comenzar con el proceso de desarrollo del MVP.

PASO 4

PRIORIZA LO REALMENTE NECESARIO

Ya sabemos cómo son nuestros clientes, tenemos vigilados a nuestros competidores, y hemos decidido como debe ser la interacción de los clientes en el user flow. Ahora pasaremos a elaborar la lista de las funciones que realmente son necesarias. El user flow marcará cuáles son necesarias en cada etapa.

Vamos a recordar que estamos hablando únicamente del producto mínimo viable para validar que el resto del desarrollo merece la pena. Es muy fácil olvidarlo y lanzarse a desarrollar funciones y características que no son vitales para cumplir el objetivo de validar, y que sin embargo sí cuestan recursos, ya sea en clave de dinero o tiempo.

Haz tres listas [Obligatoria/Deseables/Poco relevantes] y en cada una de ellas coloca las características y funciones del producto, en orden de prioridad decreciente. A partir de aquí encontraremos que es mucho más fácil decidir cuáles serán las que se incluyan en el MVP e ir con ellas al equipo de desarrollo. 

Ten en cuenta la ley de Pareto, es decir, que el 20% del esfuerzo proporcione el 80% del resultado.

PASO 5

YA TENEMOS NUESTRO MVP, AHORA RECOGE LOS COMENTARIOS DE LOS PRIMEROS USUARIOS Y PLANTEA LAS MEJORAS

Ha llegado el momento que esperábamos. 

Nos toca presentar el MVP al público objetivo y recopilar los primeros comentarios. Recuerda que debemos considerar KPIs relevantes (los veremos en otro artículo), y si podemos utilizar nuevamente entrevistas para contar con información enriquecida que nos permita tomar las decisiones más óptimas. 

Es hora de incorporar las mejoras al MVP y probar el producto nuevamente. 

En este punto pueden ocurrir cosas que no nos gusten tanto, como que debamos pivotar y hacer cambios importantes en el planteamiento de la solución, o incluso que encontremos que los clientes no valoran la propuesta en absoluto. En cualquier caso no habremos gastado excesivos recursos, y siempre podremos contar con la información sobre clientes y competidores que recopilamos al inicio del proceso (por eso es importante no saltar estos pasos).

Como hemos visto a lo largo de este artículo elaborar un MVP no es tarea fácil, y es además uno de los pasos más importantes tanto para el emprendimiento como para el desarrollo de producto. 

Por eso, en próximos artículos profundizaremos en los pasos que hemos visto.

Puedes leer el artículo original en el que se basa este artículo en el blog de Hackernoon